miércoles, 15 de julio de 2009

UN DIA FUERON BELLAS

Dónde dejé olvidada mi utopía.
Tal vez en una calle triste, húmeda
y sombría,
donde algunas mujeres
que un día fueron bellas,
me ofrecían llevarme al paraíso
por un par de billetes
y una dosis de heroína.

Compartí, a veces,
esa ilusión de sexo y amor
y también una sonrisa.
No daban para más esas promesas
que cada noche engendraban

la mezcla del humo y la ginebra.

Y, entre sus senos y sus piernas,
se escaparon poco a poco,
juventud, ideales y creencias.
Ansia de libertad y Justicia,

entre besos, compartidas
nunca fueron conseguidas.

Ellas no entendían
esas fantasías libertarias.
Sólo deseaban
algunas monedas más
y un poco de heroína.

Y allí, con su tristeza
envuelta en trapos
y en estrellas
quedó definitivamente
olvidada mi utopía

5 comentarios:

  1. ¿Ha leído usted, querido Txema, La isla, de Aldous Huxley?

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  2. Pues no, no lo he leído. ¿Es recomendable?

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  3. ¡Qué crudeza!, mucho dolor y decepción ante una dura realidad. De todas maneras, todas las situaciones pueden cambiar, si las personas cambian.
    Saludos.

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  4. Bienvenida Clara a mi blog. Me parece que somos colegas de profesión y, por tanto, existirá cierta complicidad entre nosotros, pese a la diferencia de edad y a vivir en dos sociedades tan diferentes.

    Me alegro mucho de tener alguien de Latinoamérica con la que poder cambiar impresiones porque, sin duda, alguna tu visión de muchas cosas que acontecen allí estará mucho más próxima a la realidad que la que pueda tener yo, por muchos esfuerzos que haga.

    Te reitero mi bien venida.

    un saludo cordial

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