sábado, 18 de julio de 2009

UN DIA COMO OTRO

Me he levantado pronto, como casi todos los días, como cualquier otro, incluso los fines de semana y cuando estoy de vacaciones. Es una costumbre. Así aprovecho mejor el tiempo, porque pasa velozmente y me quedan algunas cosas por hacer.

A esas primeras horas de la mañana hay silencio y se puede leer o pensar tranquilamente, sin que nadie te moleste.

He preparado mi taza de té para acompañar a unas cuantas galletas María, de esas redondas, una de las pocas cosas que no han cambiado demasiado.

Después me he acercado a la Calle del Olvido. He visto que ella también ha madrugado. Ha sido un encuentro breve, pero intenso, y se lo he dicho. Me he despedido con un beso, el primero. La mañana ha empezado bien.

Mis plantas me reclaman. Necesitan algo de charla, limpieza y evitar que a algunas las de el sol de lleno. Me dan mucho trabajo pero no me importa, porque ellas lo agradecen con colores y contrastes que de otra forma sería imposible conseguir.

Suena el teléfono. Mi hermano me comunica el fallecimiento de una tía, hermana de mi madre. Era la última y con ella se acaban todos los integrantes de esa parte de la familia.

Tenía 98 años. Su vida no ha sido sencilla en absoluto, aunque en los últimos años encontró algo de la paz que siempre anduvo buscando con tan poco éxito. Supongo que no es fácil acostumbrarse a vivir con el peso los recuerdos de los años vividos, y viendo como lo que ha sido el eje central de tu vida, va desapareciendo. No, no debe ser sencillo.

Mañana es el entierro y no tendré ya a nadie a quien decirle que lo siento.

6 comentarios:

  1. Holaaaa !!!! No sabía que tenías este otro blog, pues cuanto trabajo Txema, Buf ! llevar dos blogs a la vez puede ser mortal.Oye amigo mío, he tenido que buscar la LUPA para leerte, con esta letra tan minúscula no veo cuatro en un burro,jajajajaja, y es que una ya no tiene edades para estas cosas.Petonets.

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  2. Tremendo Txema.... no tener a quién dar el pésame porque era el último superviviente.. y saber que lo eras, como lo sabía ella....

    Nunca olvidaré la expresión de los ojos de mi abuela (de 91 años) cada vez que me dice "ayer salió en la televisión alguien de X años".... (con X mayor que 100)...
    Ella es una mujer dura y fuerte que no se amilana ante nada ni nadie, pero en esos momentos sus ojos escupen la esperanza que en el fondo se esconde tras sus palabras en esta etapa en que uno es más consciente que nunca de que cada día queda menos....

    Un saludo Txema, y descanse en paz....

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  3. Lo siento mucho, Txema. No te imaginas cuanto.

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  4. Pues verás, yo no es que no lo sienta -sería en mí anti natural no sentir la muerte de un ser vivo- pero te digo la verdad Txema, con 98 años la mayoría de las personas están deseando irse de este mundo aunque no lo expresen.
    Lo único es el encontrarse tan cerca de la parca lo que nos hace sobrecogernos, unas veces de tristeza y otras de rabia.
    En este caso es tu tristeza la que hace que escribas estas sentidas palabras, pero como bien dice tu título es "un día como otro" y esta muerte es como otra.
    Ánimo para mañana que será el día duro.

    Besos

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  5. Querido Txema, por fin vengo a verte a esta otra casa tuya. En fin, como eres. Todos con problemas para poder pagar una casa, llenos de hipotecas y préstamos varios y tu, aboslutamente poderoso, abriendo casas varias.

    Esta tiene también buena pinta así es que inmediatamente me hago seguidora.

    Siento lo de tu tía sobre todo por el vacio que se queda cuando la familia va desapareciendo.

    Hoy te mando un beso muy especial, querido Txema (tu musa de ciberculturalia hoy mal hablada en la casa kabileña)

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  6. Muchas gracias Cármen, no te puedes imaginar la alegría que me da tu mensaje. Seguro que mañana lo entenderás mejor.

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