jueves, 1 de abril de 2010

EL DESPRECIO EN EL LENGUAJE

Tenía razón Rafael Sánchez Ferlosio cuando dijo aquello de que en España, el tratamiento de los temas relacionados con las victorias de los equipos o deportistas nacionales, producen tal irritación que ganas de marcharse.


Viene esto a cuento de que leo, con demasiada frecuencia, y especialmente en lo que se refiere efectivamente a asuntos presuntamente deportivos,  noticias, informaciones, comentarios etc. que contienen un lenguaje despectivo, muchas veces innecesariamente grosero y de burla hacia los rivales de los españoles. Y me produce verdadera pena ver como el chovinismo patriotero se ha impuesto definitivamente en el deporte.


Hoy, sin ir más lejos, leo en un periódico de tirada nacional que Nadal, el tenista, “aplasta” a no recuerdo quien y pasa a semifinales. Aplasta, si amigos, aplasta. Verdaderamente no se puede ser más estúpido.

No es la primera vez que referido a este jugador leo, frases semejantes y, por su puesto esto, es extensivo al tal Alonso el de la Fórmula 1, a la selección española de fútbol que ahora llaman “la roja”, a la de baloncesto, o a cualquier otro equipo que participe en cualquier competición, especialmente el Real Madrid que, por algún motivo, ocupa siempre más espacio que cualquier otro en las informaciones.

Aplastan, destrozan, aniquilan, pasan por encima, dejan en evidencia asus rivales que, casi siempre,  son débiles y mercedores de la derrota.

Me pregunto sí es necesario ese lenguaje ridículo que, a los que vemos el deporte como una simple competición en la que no se juega nada más que un pequeño título, una copa o un trofeo, y en absoluto en honor de la patria, nos aleja cada vez más de esos pretendidos deportes convertidos en circos despreciables.

Y resulta también curioso que en este país,  hace poco situado a la cola del mundo de las competiciones o, tal vez por eso, se desprecie a cualquiera de ellas en el que no haya un o una  español o española que pueda ganar. Sencillamente esos no existen para los medios. Sin victoria no hay interés.

Esperemos, por el bien de esas competiciones, que no haya españoles que puedan ganar al ajedrez porque ya es lo que nos faltaba.



6 comentarios:

  1. Querido Txema:
    Ten en cuenta que los deportes que hoy enervan a los españoles, vienen de los antiguos juegos griegos y romanos. De ahí lo de aplastar, barrer, aniquilar y otras "lindezas" parecidas.
    Cuando se estrella un formula 1 o a algún futbolista se le parte un hueso en directo, los medios repiten una y otra vez lo más cerca posible la imagen de la rotura.
    Es que nos gusta ¿si no de qué íbamos a tener como fiesta nacional a una con sangre y muerte? ¿Y lo de las procesiones de semana santa? Cuanto más realistas son las llagas del de la cruz o más dolor refleja la cara de las vírgenes, más nos gustan (bueno, a mí no)
    Somos un país de bárbaros.
    Digo yo.

    ¡Ave Txema!

    Besos

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  2. Si, María, y yo siempre he pensado que tú eres una mujer sabia. Tu respues me lo confirma.

    Es cierto. Supongo que en otros países tendrán también problemas similares. Pero lo de los periódicos ejpañoles es excesivo. Que falta absoluta de respeto para los demás. Me produce vergüenza ajena.

    muchos besos.

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  3. Si no hay españoles participando, esos deportes no cuentan para nada en las noticias o en las retransmisiones de la tele. En las olimpiadas de invierno, estaba vieno una competición de una modalidad de esquí, en la que, de cuatro en cuatro, las esquiadoras pasan una serie de curvas y saltos...

    En esa competición habían un MONTÓN de esquiadoras, pero sólo UNA española. Pues bien, para empezar, el comentarista de TVE se pasó toda la puñetera retransmisión recordándonos que iba a salir una española, la "gran promesa", bla, bla... en lugar de ir comentando las carreras de las tandas de esquiadoras que iban saliendo... qué pesadez, no hablaba de otra cosa.

    Cuando "al fin" salió la española, a los segundos de empezar la carrera, dos de las cuatro esquiadoras (una de ellas la española), habían "desaparecido" de la carrera. Sólo se veía correr a dos... el inútil comentarista se pasó el resto de la carrera especulando que por qué no estaba la española en la carrera, que "seguro que había habido un error técnico en la salida de la carrera y que se repetiría". TODA la carrera habló de lo mismo, del supuesto "error de salida", y de la "necesidad de repetir" la carrera. Yo estaba confundida, ya que las dos esquiadoras que seguían compitiendo, seguian corriendo como locas, a las que el comentarista no se dignó ni a nombrar, no daban señal de que había habido ningún error.

    Al terminar la carrera, las dos esquiadoras celebran sus primer y segundo puestos... y el error de salida? Pues no señores, no hubo error de salida. En la repetición de la salida, se aprecia a la española pegándose el trompazo más ridículo de la historia nada más salir, contra el primer obstáculo... dicha española llegó a la meta, minutos más tarde, donde se la volvió a pegar en el útlimo salto y atravesando la linea de meta deslizándose sobre su barriga.

    Así son los comentaristas de deportes de este país... si ganamos los españoles "aplastamos", si perdemos, no puede ser más que un error.

    Seamos más profesionales!!!

    Qué rollo te he pegado...

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  4. Estoy absolutamente de acuerdo contigo en todas tus apreciaciones, de cabo a rabo. Porque es espantoso este lenguaje prepotente de batallas ganadas. Se "aplastará" al rival deportivo, pero lo que de verdad aplastan es el respeto hacia los otros con ese lenguaje que desconoce la empatía más elemental.

    Muy buena entrada, Txema. La aplaudo con gusto, que creo que ciertos lenguajes deben moderarse por la templanza y por la solidaridad con todos nuestros compañeros de especie.

    Un fuerte abrazo.

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  5. Es lo que tiene el deporte. Por eso no me gusta. El deporte siempre se desliza hacia pendientes chovinistas y totalmente acríticas. Genial tu observación de que manera eso acaba aplicándose al lenguaje- El lenguaje es el gran contenedor de nuestros sentimientos, nuestra ideología y nuestra forma de ver el mundo. El dardo en la palabra que dijo Lázaro Carreter.

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  6. Susana tu comentario es la confirmación de lo que digo. Ayer mismo tuve la oportunidad de comprobar hasta que extremo de estupidez se puede llegar.

    No me quedó más remedio que ver el Arsenal Barça por Telemadrid. Pues bien, daba la impresión de que el equipo inglés era para los comentaristas el que apoyaban sin el menor disimulo.

    Se pasaron todo el partido que es lo que tenía que hacer el Arsenal para ganar al Barcelona. ¡Increíble!

    Isabel, gracias por tu comentario tan generoso. La verdad es que, al igual que Ramón cada vez me alejo más del deporte porque no soporto los comentarios estúpidos de los patriotas sean de donde sean.

    La moderación es deseable en el lenguaje como dices con muy buen criterio. Especialmente, por eso, habrás comprobado que normalmente mido mucho mis palabras, lo que no me exime de meter la pata más de una vez.

    Ramón el lenguaje es, aparentemente, inocuo y yo lo creía así hasta hace poco pero, este verano, en Empuriabrava, leí un libro sobre este tema (la utilización del lenguaje) que me dejó pensativo.

    Desde entonces estoy muy atento para que no me den gato por liebre.

    Gracias a todos por comentar.

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