El Alentejo es una de las regiones portuguesas que, pese a que linda con España, se ha convertido siempre en tierra de paso: Lisboa y el Algarve parece que no pueden esperar. Pocos son los que se detienen y admiran lo mucho que hay que ver. Si acaso, una minúscula mirada para en Elvas y otra, algo mayor, en Évora, declarada patrimonio de la Humanidad.
En ese Alentejo, sobrio, a veces melancólico y siempre acogedor, hay un pequeño pueblo, pegado al Guadiana, que se llama Monsaraz. Es una pequeña villa, en la que todavía es posible descansar, reflexionar, caminar sin prisas y admirar sus bellezas.
He aquí algunas fotos de Monsaraz:
1 Vista general del pueblo
2 Entrada al pueblo
3 Una calle
4 Desde el Guadiana
5 Picota
6 Mosaraz de noche





